Viajar a Cartagena y alojarse en un hotel con playa privada es la opción ideal para quienes buscan acceso directo al mar Caribe, sin las aglomeraciones de las playas públicas. En barrios como Bocagrande, Manzanillo, La Boquilla y la isla de Barú, estos hoteles ofrecen desde arenas exclusivas hasta muelles privados. Las tarifas varían: desde opciones accesibles como el Hotel Cartagena Plaza (con puntuación de 77) hasta el lujo del Sofitel Barú Cartagena (92), que cuenta con cinco piscinas y un club infantil. La mayoría incluye desayuno, wifi gratis y estacionamiento, ideales para familias o parejas.
Entre los mejor valorados destacan el Hyatt Regency Cartagena (89), frente a la playa de Bocagrande, con tres piscinas y gimnasio; el Dreams Karibana Cartagena Golf & Spa Resort (87), un resort cinco estrellas con campo de golf y spa; y el Radisson Cartagena Ocean Pavillion Hotel (86), en La Boquilla, con vistas panorámicas y centro de negocios. Para una experiencia todo incluido, el Decameron Cartagena (79) ofrece cuatro restaurantes y animación. Consejo: reserve con anticipación en temporada alta y verifique si el precio incluye acceso a la playa privada y hamacas.
